Así lo decidió el Gobierno mediante el Decreto 953/2024 y otorgó 60 días el diseño de su estructura. También estableció el esquema de manejo de fondos.
Bajo el lema "aprovechamiento más racional de los recursos humanos y materiales”, el Gobierno había anunciado los últimos días la modificación que se materializó con la publicación del Decreto hoy en el Boletín Oficial. La decisión se ampara en la emergencia pública dispuesta por la Ley Bases y la delegación de facultades al Poder Ejecutivo.
ARCA seguirá siendo un ente autárquico, tal como lo era AFIP, al tiempo que se lo pone en la órbita del Ministerio de Economía y Misrahi deberá elevar al Poder Ejecutivo, dentro del plazo de 60 días hábiles administrativos siguientes a la fecha de entrada en vigencia del presente, la propuesta de las normas referentes a las competencias, facultades, derechos y obligaciones y de la Estructura Orgánica y Funcional de ARCA.
La duración de su mandato a cargo de ARCA será de 4 años y, en caso de no terminar su mandaro la designación de su reemplazante se hará por el término que reste hasta la finalización del mismo.
Secundarán al Director Ejecutivo de ARCA un Director General a cargo de la DGI, un Director General a cargo de la Dirección General de Aduanas y Subdirectores Generales cuyo número y competencia serán determinados por el Poder Ejecutivo. Este organismo incluirá el control de la recaudación de Seguridad Social.
El personal de la disuelta AFIP mantendrá su actual situación de revista alcanzado en su carrera administrativa. Hasta tanto se establezca la nueva estructura de ARCA, esta Agencia es la continuadora de todas las responsabilidades de la actual AFIP.En la Dirección General Impositiva (DGI), se nombra a Andrés Vázquez y, en la Aduana, a José Velis, tal como se había anunciado.
En los considerandos del decreto, el Poder Ejecutivo alega que la AFIP "se ha sobredimensionado tanto en su estructura organizacional como en la multiplicación de sectores que no desempeñan, estrictamente, funciones esenciales". "La estructura y funcionamiento de la AFIP han mostrado limitaciones en la capacidad para responder de manera ágil y eficaz a las demandas del sistema tributario, aduanero y de la seguridad social, afectando la administración de los recursos públicos y el control de las actividades aduaneras", agrega la norma.
Y sostiene que la ARCA "propiciará un aprovechamiento más racional de los recursos humanos y materiales, al permitir la especialización y capacitación del personal en sus respectivas áreas de competencia contribuyendo a mejorar la calidad del régimen impositivo, de la seguridad social y aduanero y fortaleciendo la capacidad de respuesta del Estado ante las demandas sociales y regulatorias que corresponden a cada área".